— BÁSICOS

¿Sabías que...?


La naturaleza no hace nada por azar. Detrás de cada latido, de cada emoción y de la forma en que tu organismo busca su equilibrio, existe un código de comunicación fascinante. Tu cuerpo está lleno de datos que parecen de ciencia ficción, pero que son una asombrosa realidad respaldada por la ciencia. Te invitamos a descubrir cómo tu cuerpo, tu mente y tu intestino hablan el mismo idioma. Hemos dejado atrás los mitos para traerte curiosidades biológicas reales, explicadas con su fuente original, para que entiendas cómo esta inteligencia biológica trabaja sin descanso.

Sabiduría materna:
el escudo para los más valientes

¿Sabías que...?

No deja de ser conmovedor cómo la naturaleza protege la vida en su momento más vulnerable. Cuando un bebé nace prematuro y sus órganos aún están terminando de formarse, la leche de su madre es distinta: en casi todas las etapas de la lactancia contiene más ácido siálico que la de las madres de bebés nacidos a término. Este compuesto —el ácido N-acetilneuramínico— es uno de los ocho azúcares que vimos en el módulo 3 y forma parte de los gangliósidos del cerebro. Es como si la naturaleza supiera exactamente qué necesita ese bebé y en qué momento.

Es, sencillamente, la maravilla de la vida en acción.

Referencia: Wang B, Brand-Miller J, McVeagh P, Petocz P. «Concentration and distribution of sialic acid in human milk and infant formulas». The American Journal of Clinical Nutrition, 2001;74(4):510-515.

Renovación total:
el milagro de tu «nuevo yo»

¿Lo sabías?

Tu cuerpo está en una reconstrucción constante. Cada día renuevas aproximadamente 330.000 millones de células: unos 80 gramos de ti son completamente nuevos hoy. La gran mayoría de este esfuerzo titánico ocurre en tu sangre y en el recubrimiento de tu intestino, que se regeneran a una velocidad asombrosa. Otras células, como las neuronas, te acompañan toda la vida.

¡Mientras lees esto, tu cuerpo estrena casi cuatro millones de células cada segundo!

Referencia: Sender R, Milo R. «The distribution of cellular turnover in the human body». Nature Medicine, 2021;27(1):45-48.

El código 3D:
el gran reto de la glicociencia

Por si no lo sabías:

Si te preguntas por qué se ha hablado tan poco de los glicanos hasta ahora, la respuesta está en su asombrosa complejidad. Mientras que el famoso ADN es un código escrito en fila con un alfabeto de solo 4 letras, los glicanos se construyen en tres dimensiones y se ramifican. Para que te hagas una idea: con una palabra de seis letras, el alfabeto del ADN permite formar 4.096 combinaciones; con el de los glicanos, se pueden crear más de un billón de estructuras distintas. Es un laberinto tan inmenso que las Academias Nacionales de Ciencias de Estados Unidos lo describieron como uno de los grandes retos pendientes de la ciencia.

Mientras el ADN es el plano de cómo estás diseñado, los glicanos son uno de los lenguajes con los que tus células se reconocen cada segundo.

Referencia: Laine RA. «A calculation of all possible oligosaccharide isomers both branched and linear yields 1,05 × 10¹² structures for a reducing hexasaccharide». Glycobiology, 1994;4(6):759-767.

Referencia: National Academies of Sciences. Transforming Glycoscience: A Roadmap for the Future. The National Academies Press, 2012.

El eje intestino-cerebro:
el «segundo cerebro» que habla más de lo que escucha

Un dato fascinante:

A menudo pensamos que el cerebro de la cabeza da todas las órdenes, pero tu sistema digestivo tiene su propio centro de mando. Tu intestino alberga entre 200 y 600 millones de neuronas, tantas como la médula espinal, y está conectado con tu cabeza a través de una auténtica autopista: el nervio vago.

Pero lo más curioso es la dirección del tráfico: entre el 80 y el 90 % de las fibras del nervio vago llevan información hacia el cerebro, y no al revés. Por él suben noticias del intestino, pero también del corazón, del hígado o de los pulmones. Tus órganos informan constantemente a tu cerebro de lo que ocurre ahí abajo.

Tu cuerpo no deja de hablarse a sí mismo: escucharlo también es cuidarse.

Referencia: Furness JB. «Enteric nervous system». Scholarpedia.

Referencia: Breit S, Kupferberg A, Rogler G, Hasler G. «Vagus Nerve as Modulator of the Brain-Gut Axis in Psychiatric and Inflammatory Disorders». Frontiers in Psychiatry, 2018;9:44.

Referencia: Carabotti M, Scirocco A, Maselli MA, Severi C. «The gut-brain axis: interactions between enteric microbiota, central and enteric nervous systems». Annals of Gastroenterology, 2015;28(2):203-209.

Verdadera Vitalidad:
Más allá de "no estar enfermo"

¿Te habías parado a pensar...?

Tener salud no es lo mismo que «no estar enfermo».
A menudo nos acostumbramos a vivir a medio gas y pensamos que, como no tenemos ningún diagnóstico médico, estamos sanos. Pero la propia Organización Mundial de la Salud lo dejó claro en la primera línea de su Constitución, en 1946: «La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades».

Sentir cansancio constante, digestiones pesadas o neblina mental no debería ser «lo normal», y siempre es un buen motivo para consultar a un médico y descartar otras causas. Tu cuerpo está diseñado de manera fascinante para buscar el equilibrio.

No te conformes con que no te duela nada: escucha lo que tu cuerpo te cuenta.

Referencia: Organización Mundial de la Salud. Constitución, adoptada en 1946 y en vigor desde 1948.

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Tu escudo interior:
el hogar de tus defensas

Aunque parezca ciencia ficción:

Tu intestino es mucho más que un tubo para digerir comida: es el órgano inmunitario más grande de todo tu cuerpo. El tejido que lo recorre alberga cerca del 70 % de todo tu sistema inmunitario y alrededor del 80 % de las células encargadas de fabricar los anticuerpos que protegen tus mucosas. Y tiene todo el sentido: al ser la mayor superficie de contacto con todo lo que ingieres, necesita tener a sus guardianes siempre alerta y en primera línea.

Tu intestino no solo digiere: también vigila.

Referencia: Vighi G, Marcucci F, Sensi L, Di Cara G, Frati F. «Allergy and the gastrointestinal system». Clinical & Experimental Immunology, 2008;153(Supl. 1):3-6.

El poder de la fibra:
el secreto de la variedad

¿Y esto lo sabías?

Incorporar fibra en tu día a día hace mucho más que ayudarte a ir al baño. Cuando le das a tu cuerpo una buena cantidad y variedad de fibras vegetales:

  • Alimentas tu microbiota: la fibra que llega al colon es el alimento de tus bacterias beneficiosas.
  • Generas energía local: al fermentarla, esas bacterias producen ácido butírico, la principal fuente de energía de las células del colon.

El secreto está en la diversidad. Aunque comas fruta y verdura, la dieta moderna tiene mucha menos variedad de fibras que la de nuestros antepasados, y cada tipo de fibra alimenta a bacterias distintas.

¡Darle esa diversidad vegetal a tu cuerpo es el mejor banquete que puedes ofrecer a los guardianes de tu escudo protector!

Referencia: Slavin J. «Fiber and prebiotics: mechanisms and health benefits». Nutrients, 2013;5(4):1417-1435.

Referencia: Sonnenburg ED, Sonnenburg JL. «Starving our microbial self: the deleterious consequences of a diet deficient in microbiota-accessible carbohydrates». Cell Metabolism, 2014;20(5):779-786.

El gigante escondido en el gel de aloe

Un dato interesante:

¿Sabías que una sola molécula del gel de aloe puede pesar tanto como un millón de átomos de hidrógeno?

Los químicos miden las moléculas en daltons, y un dalton es, más o menos, lo que pesa un átomo de hidrógeno. El agua pesa 18 daltons; el azúcar de mesa, 342 daltons.

Un grupo de investigadores que aisló acemanano, el polisacárido del gel de aloe vera, midió moléculas de algo más de un millón de daltons: cadenas larguísimas formadas sobre todo por manosa.

En una gota de gel de aloe caben arquitecturas que ni imaginamos.

Referencia: Kumar S, Kumar R. «Role of acemannan O-acetyl group in murine radioprotection». Carbohydrate Polymers, 2019;207.

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Comunicación celular:
la raíz de la salud

¿Conocías este secreto?

Para mantenerte con vida y funcionar en armonía, tus células necesitan saber exactamente quién es quién. Imagina una ciudad con billones de habitantes en la que todos se identifican al instante. Los glicobiólogos han propuesto que una de las señales más importantes de «soy de casa» es un azúcar que recubre tus células: el ácido siálico. Algunas células defensivas lo leen y, al reconocerlo, se calman en lugar de atacar.

Y aquí viene lo sorprendente: algunos microbios han aprendido a disfrazarse con ese mismo azúcar para pasar desapercibidos. Una auténtica carrera de disfraces entre los microbios y tus defensas.

¡La base de tu equilibrio es una buena conversación entre tus células!

Referencia: Varki A. «Since there are PAMPs and DAMPs, there must be SAMPs? Glycan "self-associated molecular patterns" dampen innate immunity, but pathogens can mimic them». Glycobiology, 2011;21(9):1121-1124.

¿Más bacterias que células?
El empate de tu microcosmos interior

El mito frente a la ciencia:

Durante décadas se repitió el mito de que tenemos diez bacterias por cada célula humana. La ciencia lo ha corregido y la partida está casi en empate: se estima que un adulto medio alberga unos 30 billones de células humanas frente a unos 38 billones de bacterias. Lejos de ser invasores, estos microorganismos son los guardianes de ese escudo protector del que hablábamos antes. En conjunto pesan alrededor de 200 gramos y forman un sistema cooperativo contigo. Eres, literalmente, un ecosistema andante.

Pero el detalle más divertido que apuntan los investigadores es lo que cambia esta cifra a lo largo del día. Como la inmensa mayoría de tu microbiota vive en el colon y cada deposición expulsa aproximadamente un tercio, ¡cada vez que vas al baño la balanza se inclina y vuelves a ser, por un rato, más humano que microbio!

Cuidar tu alimentación y tu estilo de vida es la mejor forma de que este asombroso microcosmos interior conviva contigo en equilibrio.

Referencia: Sender R, Fuchs S, Milo R. «Revised Estimates for the Number of Human and Bacteria Cells in the Body». PLOS Biology, 2016;14(8):e1002533.

sistema inmunitario

El mito de la pista de tenis:
tu «apartamento» interior

Increíble, pero cierto:

Durante años, los libros de texto afirmaron que si desplegábamos la superficie de nuestro sistema digestivo, ocuparía lo mismo que una pista de tenis. ¡Pero es un mito! En 2014, dos investigadores volvieron a medirlo con técnicas de microscopía y corrigieron el dato: la superficie real de tu tracto digestivo mide entre 30 y 40 metros cuadrados. Es decir, ¡llevas un pequeño apartamento tipo estudio enrollado dentro de ti!

Casi toda esta superficie corresponde al intestino delgado, y existe con un único fin: capturar las vitaminas, los minerales y los nutrientes que ingieres. Es una gran frontera vital.

Para que esta frontera funcione bien, el secreto no está en intentar «limpiarla» de forma agresiva, con purgas extremas o dietas «detox» sin fibra, sino en cuidar su ecosistema. Y eso empieza por algo tan sencillo como comer variado y con fibra.

¡Haz que cada comida cuente de verdad!

Referencia: Helander HF, Fändriks L. «Surface area of the digestive tract – revisited». Scandinavian Journal of Gastroenterology, 2014;49(6):681-689

bellosidades intestino

El rastro visible de tu microbiota:
un ecosistema vivo

¿Alguna vez te has preguntado…?

Si eliminamos el agua, una gran parte de la materia sólida de tus heces, entre una cuarta parte y algo más de la mitad, está compuesta por microorganismos. Lejos de ser únicamente «desechos» de la comida, lo que tu cuerpo elimina es el reflejo de un ecosistema en constante evolución.

Cada día, miles de millones de bacterias de tu microbiota intestinal completan su ciclo de vida y son expulsadas para dejar espacio a nuevas generaciones. Este relevo continuo es una señal de que tu sistema digestivo está trabajando y renovándose. Por eso tiene tanto sentido alimentar a tus guardianes con fibra variada.

¡Tu digestión no es solo un proceso mecánico: es un proceso asombrosamente vivo!

Referencia: Stephen AM, Cummings JH. «The microbial contribution to human faecal mass». Journal of Medical Microbiology, 1980;13(1):45-56

Referencia: Rose C, Parker A, Jefferson B, Cartmell E. «The Characterization of Feces and Urine: A Review of the Literature to Inform Advanced Treatment Technology». Critical Reviews in Environmental Science and Technology, 2015;45(17):1827-1879.

El reloj del colágeno:
desmontando el mito de los 25 años

Algo que te sorprenderá:

Durante mucho tiempo se ha repetido que la piel empieza a envejecer al cumplir los 25. ¡Pero la ciencia nos dice algo distinto! Un estudio clásico mostró que la pérdida de firmeza no tiene un botón de encendido a una edad exacta, sino que es un proceso constante: el contenido de colágeno de la piel disminuye alrededor de un 1 % cada año a lo largo de toda la vida adulta.

El colágeno actúa como las columnas que dan firmeza a tu piel, mientras que la elastina funciona como los muelles que le devuelven su flexibilidad. Al ir perdiendo densidad año tras año, esta estructura interna se va debilitando poco a poco.

Cada línea de tu piel cuenta una parte de tu historia.

Referencia: Shuster S, Black MM, McVitie E. «The influence of age and sex on skin thickness, skin collagen and density». British Journal of Dermatology, 1975;93(6):639-643

intestino saludable

El escudo protector invisible:
la microbiota de tu rostro

Por si no lo sabías:

Al igual que tu intestino, tu piel alberga millones de bacterias, hongos y virus que forman un ecosistema único. Estos microorganismos no son iguales en todo el cuerpo: las zonas grasas, como la cara, y las más secas, como el antebrazo, tienen comunidades distintas. Y se relacionan con el sistema inmunitario de tu piel, que es tu primera frontera con el exterior.

Cuida tu flora facial y deja que tu piel revele su luz natural más auténtica.


Referencia: Byrd AL, Belkaid Y, Segre JA. «The human skin microbiome». Nature Reviews Microbiology, 2018;16(3):143-155.

cuidado de la piel

Si te ha picado la curiosidad

El recorrido «El lenguaje de las células» cuenta la historia completa en siete módulos, con todas sus fuentes.

EMPEZAR EL RECORRIDODESCUBRIR EL GI-BIOME
GI-Biome System de Mannatech para la salud digestiva y el microbioma.